Entra un anciano en una panadería y le dice al dependiente:
- Póngame cuarenta kilos de pan.
- Pero, caballero, -contesta el dependiente-, se le va a poner duro.
- ¡Pues eso quiero, joven! ¡Eso quiero!- le responde el anciano
This entry was posted onNoviembre 4th, 2011 at 15:00 pm. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.